Tardé 45 años en entender que el amor no es algo que se encuentra afuera. No está esperándonos en una app, en una reunión social, en un viaje o en el lugar menos esperado. El amor verdadero empieza dentro de nosotros, en ese rincón íntimo donde nadie más puede entrar si no lo invitamos.
Este libro nació de mis propias búsquedas, de mis rupturas, de mis noches preguntándole al universo cuándo llegaría ese alguien que me vería como yo soñaba ser vista. Nació de conversaciones con maestras espirituales, de los mensajes de los ángeles, de las sincronías que aprendí a reconocer y de las heridas que, lentamente, aprendí a sanar.